LA CASA DE PAPEL

Llegaron hace ya un tiempo y parece ser que para quedarse. Clásicos, modernos, atrevidos, con textura, murales, panorámicos, hay una amplísima gama en el mercado para satisfacer cualquier demanda. Pueden ser los protagonistas absolutos de una estancia, dar color, luz o convertirse en el eje de la decoración. Papeles texturizados que “tapizan” las paredes y con una cualidad muy a tener en cuenta, la definición exacta del color, no hay que hacer mezclas ni pruebas, la extensísima paleta que presentan los fabricantes, se adaptan a todos los gustos.

Los primeros diseños procedentes de Oriente, mostraban imágenes cotidianas, heráldicas, con la llegada del siglo XX, en Europa, empezaron a incorporar los diseños florales tan del gusto británico, los auténticos reyes del papel pintado en Europa. Las decadas de los 50,60 y 70 incorporaron las imágenes geométricas, la psicodelia y la modernidad. En los años 80 el papel sufrió un declive absoluto y después de treinta años en el olvido, ha vuelto con fuerza. Todos los motivos, colores, texturas, todos, tienen cabida en las casas actuales.